Las autoridades federales de Estados Unidos, a cargo de la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, por sus siglas en inglés), avanzan con la construcción de un muro pintado de negro en distintos tramos de la frontera con México. La elección del color no es casual, sino que tiene como objetivo una mayor disuasión de los migrantes y dificultar las condiciones para evitar la barrera.
El proyecto se lleva a cabo de manera conjunta entre la CBP y el Departamento de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés) en su conjunto. Según EFE, la iniciativa contempla la inversión de 4.500 millones de dólares y tiene el objetivo de mejorar la seguridad en distintos tramos de la frontera.
Concretamente, se trata de 230 millas (370 kilómetros) de barrera fronteriza que se instalarán para reforzar puntos críticos en el cruce de inmigrantes. De ese total, las obras se concentrarán en 110 millas entre El Paso, Texas, y Ciudad Juárez, en el estado mexicano de Chihuahua, considerado como uno de los sectores de mayor tráfico.
La nueva construcción es un muro metálico pintado de negro. La elección del color no es al azar, sino que tiene algunos motivos que fueron analizados por las autoridades federales.
En primer lugar, el gobierno de Donald Trump considera que el muro puede intimidar más pintado de negro y que ayudaría a una mayor disuasión para los extranjeros que piensen en cruzar.
Por otro lado, el nuevo diseño favorecía la absorción del calor ante la exposición solar, lo que complicaría a los inmigrantes que quieran escalarlo. De cualquier manera, expertos citados por el medio aseguran que la medida no tendrá un efecto positivo en las cifras de intentos de cruces.
Aunque buena parte de la barrera está dispuesta para la zona texana de El Paso, otros sectores que históricamente tienen menos tráfico también albergarán el muro fronterizo de color negro.
De acuerdo con The Atlantic, la administración Trump comenzó con su colocación en el Coronado National Memorial, un parque nacional estadounidense ubicado en Arizona.
Aunque no suele ser un área especialmente apuntada por migrantes y el republicano no construyó protección adicional allí durante su primer término, ahora la situación es distinta.
Hasta el momento, ya se completó la ubicación del muro de 30 pies (nueve metros) en aproximadamente cinco millas (ocho kilómetros) de la zona.
La decisión de reforzar la protección fronteriza mediante el muro de color negro se alinea con otras medidas que toma la administración Trump contra la inmigración. Durante los últimos meses, se observó una estrategia del Departamento de Justicia (DOJ, por sus siglas en inglés).
Concretamente, lo que hizo la administración Trump es designar áreas cercanas a la frontera como militares. En ese sentido, fiscales acusan a extranjeros de invadir propiedad militar cuando cruzan.
Aunque fue una estrategia que llevó al menos a 1600 acusaciones, no suele tener éxito en la Justicia. Al menos el 60% de esos casos ya fueron desestimados o retirados.
