Tras 29 años de comercializar en el mercado mexicano, la empresa brasileña Tramontina ahora apuesta por México como un hub regional e invierte 500 millones de pesos para arrancar operaciones de manufactura de sartenes de aluminio antiadherente, que la convierte en su primera fábrica externa, con miras a exportar a Norteamérica y Latinoamérica.
“México es el tercer mercado del grupo (Tramontina, después de Brasil y Estados Unidos), donde se proyecta crecimiento de doble dígito, manteniendo liderazgo en categorías clave en ollas, sartenes, set de baterías y diversificando ofertas para consumo doméstico y profesional (en hotelería y restaurantes), con potencial de exportación regional”, dijo Marcos Grespan, director de la Fábrica de Cutelaria en Brasil y de la Fábrica Cookware Norteamérica en México.
En entrevista con El Economista previo a la inauguración de la Planta Tramontina Cookware Norteamérica, que se llevó a cabo este martes en Lerma, Estado de México, el directivo brasileño comentó que el plan de inversión por 500 millones de pesos está proyectado para el periodo 2025-2027, y contempla la fábrica de manufacturas 4.0 y un centro de distribución, donde se emplearán 400 fuentes laborales directas e indirectas.
En una primera etapa de la fábrica en México se producirán alrededor de 100,000 sartenes antiadherentes mensuales, esto es 1.2 millones de piezas al año para surtir al mercado doméstico, tanto en supermercados, tiendas departamentales y showroom hospitalary (tiendas para profesionales de la cocina).
La multinacional brasileña de utensilios de cocina explicó que “la operación de la línea de sartenes en México permitirá mejorar la parte logística - en lugar de exportar desde Brasil- y con esto disminuir los costos, así como estar más acerca de los clientes y consumidores”.
La elección de México como sede industrial se fundamentó en un análisis integral de factores geográficos, logísticos, comerciales y de talento especializado. La integración comercial de México y Estados Unidos y la conectividad tanto terrestre como portuaria permitirán articular cadenas de suministro más cortas y eficientes, señaló.
Por su parte, Adilson Formentini, director general de Tramontina en México, destacó que “la decisión de producir en México se integra a un plan global de expansión, evitando decisiones circunstanciales. La planta atenderá consumo interno y potencial regional, consolidando la presencia de Tramontina en América Latina y Norteamérica”.
Durante décadas, el mercado mexicano fue abastecido desde las unidades productivas en Brasil. Ahora, con esta nueva planta, Tramontina operará hacia un modelo de manufactura local que reduce la dependencia de esquemas logísticos complejos y fortalecerá la resiliencia operativa ante futuras variaciones en el comercio global, dijo.
La visión de Tramontina es a largo plazo, “existe confianza en el país, que es mejor momento para invertir, debido al crecimiento que hemos logrado, de doble digito en las ventas en los artículos comercializados”, agregó Adilson Formentini.
Lucas da Rocha, director comercial de Tramontina México, refirió que Tramontina cuenta con más de 10,000 puntos de ventas en México, a través de los socios comerciales, hay confianza reciproca de los consumidores mexicano. “Somos los líderes en la categoría de cubiertos y cuchillos, y dentro de la línea de sartenes, ollas y sets de baterías somos la marca que presenta mayor crecimiento en los últimos años”.
Tramontina se encuentra dentro del Top Tres de las marcas más importantes de utensilios de cocina, dentro de la familia Cookware, el sartén es el producto más demandado y con gran potencial de crecimiento en el mercado, por eso tomamos la decisión de empezar la fabrica de producir el producto “estrella”, apuntó.
La empresa se ha adoptado a las necesidades del mercado mexicano y ha estado atento a la innovación y nueva tecnología, además de nuevos productos desde acero, aluminio y cerámica con antiadherentes.

