Lanús se aprovechó de un Newell's que está tirado en el piso, sin fuerzas para levantarse.Lanús se aprovechó de un Newell's que está tirado en el piso, sin fuerzas para levantarse.

Newell’s sigue siendo una sombra que se hunde cada día más y Lanús se aprovechó de sus limitaciones: un 5-0 sin piedad

2026/03/18 10:12
Lectura de 4 min
Si tienes comentarios o inquietudes sobre este contenido, comunícate con nosotros mediante [email protected]

Newell’s sigue sin visualizar las salidas de emergencia. Deambula en un encierro que cada día, en cada compromiso, se le hace más oscuro. Es difícil explicar lo que transmite cuando se mueve sobre el campo: no hay reacción, enfado (sí en su entrenador Frank Darío Kudelka), ni rebeldía, pero sí resignación. Mucho antes de que Lanús, en La Fortaleza, firmara el contundente 5-0: ante el primer golpe, se desvaneció.

Último en la zona A, es uno de los tres equipos del Torneo Apertura que no lograron triunfos hasta el momento, junto con Central Córdoba -puede lograrlo esta noche- y Aldosivi. Es el más goleado (22 tantos en diez partidos) y el que hoy estaría descendiendo a la Primera Nacional por la vía de la tabla anual por sus pobres tres puntos. No obstante, las señales exceden el presente torneo: ganó sólo uno de los últimos 19 disputados (2-0 a Huracán, el 8 de noviembre pasado), con 5 empates y 13 caídas. Apenas un festejo en los últimos seis meses. La crisis, que ya se había llevado a los técnicos Orsi y Gómez, sumó otro nombre en la puerta de salida: el director deportivo Roberto Sensini, que renunció luego de la goleada en el sur.

Cinco abrazos granates y múltiples cabezas gachas en Newell's: desganado, fácilmente penetrable y predispuesto al nuevo papelón que padeció.

Fue todo del reciente campeón de la Recopa Sudamericana. A la Lepra le duelen jornadas semejantes; además, porque el contraste desnuda las más grandes diferencias entre un equipo trabajado y consolidado -más allá del título- ante uno que no levantó la moral ni siquiera con la nueva conducción de Kudelka, tras el cesanteo de la dupla Orsi-Gómez, algún refuerzo que llegó (Walter Mazzantti, por ejemplo) o cambios que el DT realiza en el equipo para ver algo diferente.

“Si hay impotencia, que no se note”, podría resumirse en el rostro que predomina en un conjunto rosarino perdido en cada pata de su mesa. Hace pocos meses, las ansiadas elecciones eligieron a un nuevo presidente, Ignacio Boero. Muchos cambios, pero la realidad impacta como si nada se renovara.

No parece haber sustento para un plan. Newell’s miró cada acción de Lanús como si quisiera vivir desde un lugar privilegiado la función del campeón, sin orgullo alguno. Como se predispuso a ese padecimiento, el serio Granate no tuvo piedad.

Luego de los cambios del entretiempo, con los que buscó no padecer más goles en el complemento, Kudelka pasó de los reproches a pedirles tranquilidad a sus jugadores: no hay reacción, fuerzas ni respuestas.

Tres goles en 25 minutos, comenzando por el gol de penal de Walter Bou sobre el primer cuarto de hora, tras la clara mano de Martín Ortega. El juez Bruno Amiconi le perdonó al lateral una segunda jugada polémica, a los 33: tomó a Ramiro Carrera del hombro cuando éste, tras un cabezazo que el travesaño le devolvió, se predispuso a empujarla con una tijera que no pudo practicar. Y el VAR, en una acción que merecía revisión, tampoco se inquietó.

No fue preocupación para el local. Dylan Aquino ya estaba activo, pero cuando empezó a ser colectivo, se potenció y aprovechó el caos leproso. Se la dio a Agustín Cardozo y picó desde la zona de tres cuartos hasta el área, donde controló un pase aéreo excelso del propio “Pitín” y definió de zurda, a los 36. Cuatro minutos después convirtió el tercero con una jugada de lujo: Carrera taqueó sutilmente un pase de Eduardo Salvio y con libertades ingresó otra vez Aquino para definir en la cara de Williams Barlasina.

Cómodo triplete de Dylan Aquino, el primero en su carrera: además, asistió en el quinto gol de Eduardo Salvio.

La segunda mitad, por los cambios de Kudelka, apuntaba a firmar esa derrota al nutrir el medio campo e, incluso, la defensa. Al octavo minuto, llegó el triplete del chico, de 20 años: otro pase prolijo del exAtlético Tucumán y una definición feroz, alta, cerca de un ángulo.

El quinto fue de “Toto”, apenas ¡sesenta segundos más tarde! El visitante sacó del medio, David Sotelo la regaló displicentemente y dio lugar al contragolpe que Dylan, esta vez, cedería para la definición del ex delantero de Boca.

Williams Barlasina, que ocupa el arco por la lesión de Gabriel Arias, no pudo hacer nada para evitar la abultada pero justa goleada; detrás, la celebración de Salvio

Recién sentado en la silla del rojinegro, Kudelka no escapó a la autocrítica. “No estamos a la altura de la camiseta que vestimos. Jugamos contra uno de los mejores equipos de la Argentina, pero perder así es inadmisible. No pusimos el alma en la cancha, lo perdimos desde el primer minuto. Hace 15 días que estoy a cargo, pero no esperaba esto. Siento vergüenza como DT, esto me saca de mis cabales. Con esta camiseta, no podemos jugar un partido así. Todo se hace cuesta arriba. Hay que reestructurar y además hay que competir, pero no de esta manera".

Desde diciembre de 1962 que Newell’s no sufría cinco goles antes de los 55 minutos: aquella vez, en la Primera B, ante Los Andes. Una estadística, pero también una similitud que señala qué tan crítica es su actualidad.

Lo mejor del partido

Aviso legal: Los artículos republicados en este sitio provienen de plataformas públicas y se ofrecen únicamente con fines informativos. No reflejan necesariamente la opinión de MEXC. Todos los derechos pertenecen a los autores originales. Si consideras que algún contenido infringe derechos de terceros, comunícate a la dirección [email protected] para solicitar su eliminación. MEXC no garantiza la exactitud, la integridad ni la actualidad del contenido y no se responsabiliza por acciones tomadas en función de la información proporcionada. El contenido no constituye asesoría financiera, legal ni profesional, ni debe interpretarse como recomendación o respaldo por parte de MEXC.