WASHINGTON.– A través de conferencias, reprimendas y amenazas abiertas, el presidente norteamericano, Donald Trump, y sus asesores aumentan la presión sobre los periodistas para que cubran la guerra en Medio Oriente de la manera que quiere el gobierno de Estados Unidos.
El mandatario norteamericano mandó a callar a una reportera a bordo del Air Force One por una pregunta incómoda el domingo y ha despotricado en múltiples oportunidades en redes sociales contra noticias que no le gustan.
El principal regulador federal de medios ha advertido que las emisoras corren el riesgo de perder sus licencias si no se mantienen alejadas de las “noticias falsas”. Tanto Trump como su secretario de Defensa, Pete Hegseth, han puesto en duda el patriotismo de los medios de comunicación debido a su cobertura del conflicto.
Trump se ha quejado de la cobertura de la guerra de maneras tanto específicas como generales. En una publicación en redes sociales, afirmó que los informes periodísticos exageraron los daños a aviones que fueron atacados por Irán en un aeropuerto de Arabia Saudita. Arremetió contra “medios corruptos” por difundir reportes falsos generados por inteligencia artificial y creados por Irán, y sostuvo que a los medios “les encanta no informar” lo bien que se ha desempeñado el Ejército de Estados Unidos.
El presidente norteamericano se reunió con periodistas en el Air Force One mientras volvía a la Casa Blanca desde Florida tarde el domingo, y objetó una pregunta de Mariam Khan, de ABC News, que confrontó al mandatario respecto a un mensaje de recaudación de fondos en el que utilizó una foto de una ceremonia de traslado solemne de cuerpos de varios militares norteamericanos la semana pasada.
“Sos una persona muy molesta”, arremetió el magnate ante la pregunta de la periodista, después de callarla con el dedo.
Khan es parte del grupo de periodistas que trabajan a bordo del avión presidencial, pero cuando le dijo a Trump que era de ABC, él respondió: “Creo que quizá es la organización de noticias más corrupta del planeta. Creo que son terribles”.
El mismo día, el presidente de la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés), Brendan Carr, citó el mensaje de Trump en Truth Social sobre los aviones alcanzados en Arabia Saudita al advertir a los medios de comunicación que tengan cuidado con lo que informan.
“Las emisoras que están difundiendo engaños y distorsiones informativas –también conocidas como noticias falsas– tienen ahora la oportunidad de corregir el rumbo antes de que llegue la renovación de sus licencias“, escribió Carr en X durante el fin de semana. “La ley es clara. Las emisoras deben operar en el interés público, y perderán su licencia si no lo hacen“.
Décadas de fallos judiciales, por lo general, se han puesto del lado de la prensa frente a intentos del gobierno de regular el contenido que produce. Pero Carr afirmó que hacer cambios es lo mejor para los medios tradicionales porque mucha gente no confía en ellos.
Sin embargo, su capacidad para hacer cambios es limitada.
La FCC no regula a cadenas como CBS, NBC y ABC, aunque sí tiene autoridad para rechazar las licencias de filiales individuales de esas cadenas cuando les toca renovación. Las cadenas de noticias por cable CNN, Fox News Channel y MS NOW no están bajo la jurisdicción de la FCC. El mensaje de Trump que Carr reposteó mencionaba de forma específica sólo a The New York Times y The Wall Street Journal, y la FCC no tiene autoridad sobre los diarios.
Castigar a una televisora afiliada por una cobertura de guerra a la que Carr se opone probablemente entraría en conflicto con la ley, señaló el abogado especializado en la Primera Enmienda de la Constitución norteamericana Floyd Abrams en una entrevista el lunes.
"Los medios de radiodifusión siempre están en riesgo de una manera en que los diarios no lo están. Pero, en esencia, están protegidos por la Primera Enmienda", manifestó Abrams, “y estas declaraciones del presidente de la comisión me parecen una amenaza directa a los intereses y principios de la Primera Enmienda“.
La intimidación puede ser el objetivo de Carr. Y eso no tiene por qué significar intimidar a un medio para que suavice su cobertura, dijo Barbara Starr, excorresponsal de CNN en el Pentágono. “El riesgo es el clima que crean”, advirtió. “¿La gente va a tener miedo de hablar con los reporteros? Algunos lo tendrán, y eso es un asunto serio”.
Trump escribió en redes sociales que estaba encantado de ver a Carr revisando las licencias de las “organizaciones de noticias muy corruptas y muy antipatrióticas”. Sus esfuerzos fueron respaldados el lunes por presentadores del influyente programa matutino “Fox & Friends” de Fox News Channel.
“El presidente ha dicho que ya basta con esta cobertura, de otras cadenas que no te están diciendo la verdad, que son tan negativas sobre lo que está pasando“, afirmó Ainsley Earhardt, de Fox, sin especificar a qué medios se refería. “Esta es una lucha a favor de Estados Unidos, y todas las cadenas tienen que sumarse a eso”.
En su conferencia de prensa más reciente sobre la guerra en el Pentágono, Hegseth atacó específicamente a CNN. Durante su mandato, la mayoría de los medios tradicionales han sido expulsados de sus espacios habituales en la sala de prensa del Pentágono después de negarse a firmar una política que prohibía a los periodistas solicitar cualquier información que el gobierno no hubiera autorizado. A algunos periodistas de los medios expulsados se les permite volver para las conferencias de prensa, aunque Hegseth rara vez responde a sus preguntas. Sin explicación, se ha prohibido la entrada de fotógrafos de prensa a las conferencias.
Hegseth dijo que una nota de CNN sobre que el gobierno no estaba preparado para ataques iraníes contra el suministro mundial de petróleo era ridícula. Ofreció sus propias ediciones de titulares que una “prensa patriótica” debería usar en pantalla.
“Cuanto antes se haga cargo David Ellison de esa cadena, mejor”, dijo Hegseth, en referencia al director de Paramount Global, cuya empresa se espera que asuma la propiedad de CNN. El gobierno espera que eso se traduzca en una cobertura más favorable a Trump.
Mark Thompson, director ejecutivo de CNN, dijo que la cadena respalda su trabajo. “Los políticos tienen un motivo evidente para afirmar que el periodismo que cuestiona sus decisiones es falso“, señaló. “En CNN, nuestro único interés es decirle la verdad a nuestra audiencia en Estados Unidos y en todo el mundo, y ninguna cantidad de insultos y amenazas políticas va a cambiar eso“.
Starr, ya retirada de la cobertura del Pentágono, dijo que ve a periodistas revelando historias de manera constante pese al acceso limitado y a la hostilidad hacia su trabajo bajo el gobierno actual.
“Eso siempre ha sido así”, comentó. "El nivel de intimidación definitivamente ha aumentado y, como respuesta, el compromiso con la Primera Enmienda y con el periodismo de calidad ha aumentado aún más".
Agencia AP y diario The Washington Post


