La dolorosa derrota por 5 a 2 ante Defensa y Justicia, en el Nuevo Gasómetro, fue la gota que rebalsó el vaso. San Lorenzo amaneció con una noticia fuerte: el despido de Damián Ayude como director técnico. El joven entrenador, que había tomado el cargo a mediados de 2025 cuando Miguel Ángel Russo dejó su puesto para ir a Boca, se va tras haber dirigido 29 partidos y lograr la clasificación del equipo a la Copa Sudamericana.
En un contexto institucional difícil, el desafío para el presidente, Sergio Constantino, es buscar urgente un reemplazante. Ocurre que este viernes el Ciclón enfrenta a Deportivo Rincón de los Sauces, de Neuquén, por los 32avos. de final de la Copa Argentina. Para ese encuentro quien conduciría de manera interina al equipo sería Alan Capobianco, actual DT de la reserva.
Según cuentan quienes están cerca de la cotidianeidad del plantel, fue Pablo Barrientos, responsable del fútbol profesional, quien le dio la noticia a Ayude antes del comienzo del entrenamiento en la Ciudad Deportiva.
Anoche tras el 2-5 de local ante Defensa y Justicia, el desenlace parecía escrito. Sobre todo por la forma en la que Damián Ayude eligió sostenerse en público.
“Obviamente que no pienso dar un paso al costado. Mañana está programado el entrenamiento y siempre somos optimistas de que vamos a revertir la situación. Hay que trabajar mucho, obviamente”, dijo el entrenador apenas consumada la derrota. Pero menos de 12 horas separaron aquella declaración optimista de la decisión institucional.
El foco, sin embargo, no estuvo en la goleada en sí misma —aunque haya sido el detonante— sino en lo que Ayude había construido como argumento para sostenerse. “Hoy tuvimos muchas fallas, más que nada en aspectos que involucran a todo el equipo y a mi responsabilidad. Hay que trabajar para que no vuelva a suceder”, explicó. No hubo excusas externas, ni reproches.
Pero las estadísticas expusieron una realidad que San Lorenzo ya no pudo disimular. Diez partidos en el año, apenas tres victorias, cuatro empates, tres derrotas y cuatro encuentros consecutivos sin ganar.
La dirigencia, encabezada por Costantino, interpretó que el margen se había agotado y actuó en consecuencia. Después de la reunión, Ayude se despidió del plantel y no pudo evitar las lágrimas.
En su campaña de 29 partidos, Ayude consiguió 9 triunfos, 11 empates y 9 derrotas. Su paso se caracterizó por la promoción de muchos juveniles que él mismo había dirigido en la reserva.
Pero más allá de los nombres, este despido expone lo volátil que resulta ser DT en el fútbol argentino. En apenas dos meses ya son ocho los entrenadores que dejaron su cargo. Una cifra que no solo habla de resultados, sino también de contextos cada vez más inestables, donde los procesos se vuelven frágiles y las decisiones se aceleran.

