La acusación de Estados Unidos por presuntas prácticas de lavado de dinero no solo dejó al sistema bancario sin dos instituciones que en México parecían operar de forma adecuada, sino que, en muchos casos, modificó la atención de estas amenazas e incluso elevó el nivel de riesgo para operar en el país.
“Este evento marcó un parteaguas, porque en la agencia e incluso la industria bancaria va a poner mucho más atención en cuanto a todo su nivel de transaccionalidad”, indicó Alejandro Tapia, director sénior de Instituciones Financieras en Fitch Ratings.
Felipe Carvallo, vicepresidente sénior de instituciones financieras en Moody ‘s Ratings, anotó que las autoridades regulatorias se esforzarán para que no vuelva a ocurrir una situación así con las entidades pequeñas, especialmente por la confianza que ha ganado el sistema bancario en las últimas décadas.
“La banca ha tenido que invertir más de lo que esperaba en el momento en que se declaró a los cárteles de la droga como terroristas, porque una definición así te expone a sanciones muy grandes. Sí ha habido un efecto: han tenido que reforzar lo que ya tienen y estar bien preparados”, dijo.
Ambos coincidieron en que las acusaciones del FinCEN no fueron sistémicas por el tamaño de los bancos, la rápida actuación de las autoridades y la venta de activos.
Tras este hecho, Juan Guerra, director general de Revolut México, que recién inició operaciones en el país, precisó que estos hechos sí elevaron el riesgo de ofrecer sus servicios en el país. Por ello, aumentaron inversiones para evitar alguna anomalía que comprometa su trayectoria.
Jean Marc Mercier, director general de Invex Grupo Financiero, agregó que este evento fue muy sorpresivo para todo el sector. “Todos estamos cuidando que eso que pudiera haberse encontrado, que nunca supimos qué fue en estas instituciones, no vuelva a ocurrir”.
Para Marcos Ramírez, director general de Grupo Financiero Banorte, el sector está en constante colaboración y diálogo con las autoridades financieras y regulatorias para preservar la solidez del sistema bancario nacional.


