SAN MIGUEL DE TUCUMAN.- La gobernación de Tucumán pretende que los vecinos de La Madrid desalojen la ruta 157 y vuelvan a sus hogares, pero las casas aún no están aptas para habitar: todavía no tienen ni siquiera energía eléctrica.
Hasta el cierre de esta nota, unas 90 carpas con evacuados quedaban a la vera de la ruta a la espera de poder regresar a sus viviendas, en este rincón situado a 150 kilómetros al sudeste de la capital tucumana. La semana pasada, llegaron a ser 1500 las familias que debieron abandonar sus hogares y fueron retornando paulatinamente.
Ruth Albornoz vive a una cuadra de la plaza principal del pueblo, donde se trasladaron todos los trailers oficiales para atender a los damnificados por las inundaciones. El agua, en su casa, llegó hasta el marco superior de la puerta principal, es decir, casi dos metros de altura. “Esta inundación fue peor que la de 2017, porque la otra vez había llegado hasta un metro nada más adentro de las casas. Ahora fue casi el doble”, recordó.
Solana, otra vecina, seguía sin poder ingresar a su barrio, por la cantidad de barro que hay. Desde hace cinco días que duerme con su esposo y su hijo dentro de su auto, al costado de la ruta. “Luego de la inundación de 2017 habían colocado una sirena en la comisaría que nos iba a alertar ante las posibles crecidas del río Marapa. Se probó una vez si funcionaba, pero nunca más. Si la sirena se hubiese activado como correspondía, nos hubiésemos podido anticipar al golpe del agua y rescatar más pertenencias”, señaló.
Marcelo Pacheco, jubilado, también duerme dentro de un gazebo al costado de la ruta. “El delegado comunal, Héctor Soria Chanta, no se acercó a ver si necesitamos algo. Hemos recibido donaciones de ropa y comida de gente de Termas de Río Hondo [Santiago del Estero] y de municipios como Concepción. Lamentablemente el delegado brilla por su ausencia”, relató Pacheco.
Bianca Suárez también lleva cinco noches en la ruta. Tiene una carpa improvisada con plásticos junto a su familia. “No logramos salvar nada de nuestra casa, porque todo se llevó el agua. Estamos sobreviviendo por la ayuda de la gente, que nos dona comida y ropa. El delegado comunal no se acercó ni para preguntar si necesitábamos un poco de agua caliente para el mate”, sostuvo.
El gran drama en común de todos los vecinos de La Madrid, donde fue brutalmente golpeado el diputado nacional de La Libertad Avanza Federico Pelli, es la falta de energía eléctrica. La distribuidora comenzó hoy a cambiar los medidores para probar restablecer la electricidad en algunos sectores de la ciudad. Desde la empresa estiman que mañana podrían restablecer el servicio en algunos sectores para probar si funciona la red.
Como el nivel de agua fue superior a 2017, es muy posible que haya ingresado agua en los tomacorrientes. “Volver a vivir en nuestras casas lo veo muy difícil. Todos los enchufes están con agua, así que veo muy lejana la posibilidad de que vuelva el servicio eléctrico”, agregó Suárez.
En aquella inundación –contó Bianca– pasaron casi un mes a la vera de la ruta. Todo parece indicar que esta vez, lamentablemente, será igual.
Mientras los evacuados aún pasan sus días en carpas, el gobernador de Tucumán, Osvaldo Jaldo, respaldó a su ministro del Interior, Darío Monteros, luego de ser duramente cuestionado por La Libertad Avanza Tucumán.
Monteros es el jefe político de Marcelo “Pichón” Segura, que le propinó un cabezazo al diputado nacional libertario Federico Pelli el miércoles pasado, cuando el dirigente asistía a vecinos de La Madrid que habían sufrido las consecuencias de las inundaciones.
Pero los cuestionamientos hacia la figura de Monteros también llegaron por la falta de obras para prevenir las inundaciones. Es que el ministro es quiene maneja la chequera para atender las necesidades de los 19 intendentes y los 93 delegados comunales que tiene la provincia de Tucumán.
Monteros es uno de los exintendentes que fueron denunciados por la Procelac, como reveló LA NACION el 5 de marzo del año pasado, por haber emitido cheques por ventanilla por un monto superior a los 17.000 millones de pesos. La causa por el presunto desfalco fue radicada en la Justicia Electoral.
En una conferencia de prensa, Jaldo también hizo hincapié en el dinero que invirtió la provincia para prevenir inundaciones. Señaló que Tucumán gastó “el triple del dinero que el gobierno nacional envió como ATN”. Minutos más tarde, el mandatario afirmó que los ATN que mandaron desde la Casa Rosada en 2025 representaban el 10% de lo que invirtió la provincia. LA NACION había informado el sábado que Tucumán recibió 35.000 millones de pesos en ATN para el Plan Prelluvia y que la provincia había ejecutado poco más de 10.500 millones, lo que representa el 30% del dinero recibido.


