El economista Fausto Spotorno analizó el impacto del plan económico del Gobierno sobre la actividad y advirtió sobre el “duro proceso de reestructuración” que atraviesa el sector manufacturero.
Durante una entrevista en el programa Primero lo primero, por radio Milenium, el especialista desglosó los motivos por los cuales el rebote macroeconómico aún no se percibe en el consumo.
Al evaluar el rol del entramado productivo, el especialista desmitificó su peso histórico en la economía nacional. “La industria argentina nunca fue un sector líder en general, no es una locomotora. Lo importante es que siempre estuvo vinculada a otros sectores a los que les fue bien, como el agro. Pero nunca hubo una industria exportadora que pujara, como la taiwanesa o la china”, sentenció.
En esa línea, repasó el estancamiento que arrastra el sector desde 2008 y aclaró que las políticas proteccionistas recientes no buscaban su verdadero desarrollo.
“El cepo, por ejemplo, no fue para favorecer a la industria, fue porque se quedaban sin dólares, porque la estrategia de los gobiernos anteriores era emitir pesos para frenar el dólar y que no se te fuera la inflación. Cuando levantaron el cepo te encontraste con empresas que no son competitivas, y empezás a tener una industria que bajo estas nuevas reglas no puede subsistir”, detalló.
Frente a este nuevo escenario de apertura, Spotorno remarcó la necesidad de asimilar el cambio de modelo y la consecuente alteración de los precios relativos que reconfigura los márgenes de rentabilidad. “No era sostenible el mundo anterior, y querer volver a eso es ridículo porque ya sabemos que no te lleva a ningún lado”, afirmó, para luego explicar que esta transformación “definitivamente implica que hay ganadores y perdedores”.
Esta reestructuración, según precisó, ya muestra resultados disparejos. Si bien reconoció un rebote acelerado en rubros como la minería, el petróleo y el agro, advirtió sobre los tiempos disímiles del resto de la economía. “El problema es que achicarse es mucho más rápido que el crecimiento, hoy vemos sectores que crecen pero no derraman, y otros que se achican muy rápido”, alertó.
Consultado sobre el momento exacto en que los comercios volverán a traccionar ventas empujados por la inversión, el economista apeló a una elocuente figura gráfica. “A todos nos gustaría saber cuándo va a empezar a derramar el resultado macro en la demanda interna, pero es como una cañería esto, el agua tarda en llegar”, ilustró, dejando en claro que la recuperación del poder adquisitivo llevará tiempo.


