CÓRDOBA.- Nueve provincias iniciaron su año legislativo este domingo. Son Salta, Chaco, Corrientes, Tucumán, Santa Cruz, Neuquén, Tierra del Fuego, Formosa y La Rioja. En el caso de Jujuy, la apertura fue el viernes, mientras que en Chubut Ignacio Torres, en CABA Jorge Macri y en Buenos Aires Axel Kicillof darán su discurso mañana.
A su vez, el riojano Ricardo Quintela lo hará el 9. En general los gobernadores pusieron énfasis en los esfuerzos propios para seguir cumpliendo con sus obligaciones y mantener el orden de sus cuentas, a la vez que hubo críticas -más o menos explícitas en función del alineamiento político- a la Casa Rosada. Gildo Insfrán, entre los kirchneristas, fue el más duro con el presidente Javier Milei.
Gustavo Sáenz, salteño dialoguista con la administración mileísta, pidió a la oposición provincial -entre la que están los libertarios- "dejar de lado las mezquindades y la soberbia y tengamos humildad por pelear por las obras que van a beneficiar a los salteños (…). Se lo pido por séptima vez consecutiva acompáñenme o yo los acompaño a ustedes a pelar por los derechos y necesidades de los salteños, por las rutas destruidas”. Hace tiempo que viene reclamando a la Rosada por obras.
“Cuando se acaben las luces de Buenos Aires van a tener que volver a Salta y mirar a la cara a los salteños y decir hemos peleado por los salteños: Primero la patria chica primero salta y primero los salteños“, les dijo Sáenz a los legisladores nacionales de la provincia.
“No me cansaré de ir y volver de Buenos Aires”, dijo y se quejó de que las provincias enfrentan responsabilidades “sin la ayuda del Estado” nacional. Repasó que Salta, en dos años, perdió $436.000 millones de coparticipación. “Si a las provincias le va bien nos irá bien como país. Hay que dejar de lado el federalismo al revés”, añadió.
En Tucumán, Osvaldo Jaldo -otro gobernador cuyos legisladores colaboraron con la sanción de las últimas leyes nacionales- enfatizó que la provincia logró mantener el equilibrio fiscal en 2025 a partir de una administración “responsable” de los recursos públicos. “No ha sido un ajuste, sino una condición indispensable para sostener políticas públicas, invertir y planificar el desarrollo provincial”, apuntó.
También subrayó la “importancia del diálogo institucional” con el Gobierno nacional, aunque advirtió que “existen deudas pendientes” por unos $100.000 millones vinculadas a organismos como Pami y Anses, además de recursos que Tucumán dejó de percibir por la eliminación de programas nacionales como el incentivo docente y compensaciones al transporte.
En su primer discurso de apertura de sesiones como gobernador, el correntino Juan Pablo Valdés admitió que Milei “vino a poner orden a una economía desquiciada”, pero agregó que “el equilibrio fiscal no puede significar desequilibrio federal“. En esa línea mencionó que el costo del ajuste para Corrientes fue “realmente importante. Se suspendieron las obras públicas nacionales, se eliminaron distintos programas de la Nación”.
Valdés consideró: “Estamos ante una oportunidad histórica; las provincias que sepan organizarse, producir y proyectarse al mundo serán protagonistas de la nueva etapa de Argentina. Y Corrientes está lista para ocupar ese lugar“. Para su gestión, señaló la “responsabilidad fiscal y el desarrollo con inclusión como norte”.
Rolando Figueroa, en Neuquén, afirmó que en su gestión logró “reducir los gastos e ingresos corrientes al nivel más bajo de las últimas dos décadas (…). Ordenar no es ajustar, es poner sentido y prioridades, hemos reducido la deuda pública en un 38%, siendo la provincia que más la redujo, cuando asumimos era del 83% de nuestros ingresos anuales, hoy es el 20% de nuestros ingresos anuales". También destacó una reducción de la pobreza y de la desocupación y aseguró que el distrito es cuarta provincia con mayor inversión en infraestructura.
“Años atrás la provincia solventaba gastos de la administración pública solicitando ATN. Hoy afrontamos los salarios con recursos propios y si solicitamos un adelanto de coparticipación a Nación, lo devolvemos”, planteó por su parte Claudio Vidal ante la Legislatura de Santa Cruz. Y agregó que “gestionar no es solo tener plata, es conducir. Y por eso nos propusimos dejar atrás el modelo del empleo público para pasar a la Santa Cruz productiva. Llevará algunos años, pero vamos a seguir dispuestos a transitar este camino”.
Adelantó que negocian con la Nación “un nuevo esquema de regalías que nos permitirá seguir subiendo equipos y esto implica más trabajo para los santacruceños”. Respecto a la obra pública, planteó que, pese a la ausencia de fondos nacionales, la suya es una de las cinco provincias que está ejecutando un ambicioso plan. “La premisa es la obra que se inicia, se termina y se pone a disposición de la sociedad”, definió.
En Río Negro, el gobernador Alberto Weretilneck se focalizó en lo que consideró leyes estratégicas para las inversiones y proyectos productivos y destacó el rol del Poder Legislativo como actor central en la construcción de consensos. Definió a su territorio como “una provincia normal, en paz y en armonía”, lo cual es un logro del “conjunto de la dirigencia y de la sociedad” y remarcó que la gobernabilidad se construye “a partir del diálogo, el respeto a las diferencias y la búsqueda de consensos en los grandes temas”.
Aliado electoral de La Libertad Avanza (LLA), el chaqueño Leandro Zdero adelantó el envío de un proyecto de reforma constitucional para “garantizar estabilidad” jurídica a grandes inversiones, en línea con el RIGI nacional y también de una norma para reemplazar el actual esquema de promoción industrial.
“La transformación no ocurre de un día para el otro, pero comienza cuando una sociedad decide creer en sí misma y avanzar sin miedo hacia el futuro” -añadió Zdero al final de su discurso-. El coraje no es ausencia de temor, sino la decisión de avanzar a pesar de él. No hay tiempo para detenerse, no hay que ceder ante el cansancio ni el ruido, porque la historia la escriben los que siguen de pie cuando parece más difícil”.
El radical jujeño Carlos Sadir abrió el año legislativo el viernes último, cuando planteó que, ante una caída de la coparticipación del 10,15% en 2025, redobló esfuerzos para cumplir obligaciones: “Somos una provincia en orden que rinde cuentas”, sostuvo y destacó la reducción de la deuda pública en dólares en 18%. Marcó diferencias respecto a Nación en salud y educación, “el Estado no se retira”. En materia económica, ratificó una baja de Ingresos Brutos y un proyecto para incentivar inversiones de más de US$5 millones.
El formoseño Insfrán habló de la coyuntura internacional y de la posición tomada por Milei. “Estamos siendo testigos de la ruptura del orden mundial que existió durante los últimos 80 años: un sistema que garantizaba un marco global de paz y cooperación. Ese orden ha colapsado. Las potencias hegemónicas han decidido reemplazarlo por un unilateralismo caracterizado por la intromisión ilegal en asuntos internos de otras naciones. El derecho internacional está siendo reemplazado por la fuerza".
En ese contexto, aseguró que América Latina es vista como “un espacio a ser disciplinado (…) La Argentina ha tomado una clara decisión desde el inicio de la gestión libertaria, que es la sumisión de nuestra patria hacia la potencia del norte“, agregó el gobernador de Formosa.
Destacó que “no existe en el precedente de un gobierno democrático que renuncie a la soberanía de nuestra Nación entregándole las riendas del país a líderes extranjeros” y advirtió: “No me voy a cansar de repetir esta consigna que nace del orgullo de ser argentino: ‘Patria si, colonia no’”.
En el discurso más duro de los gobernadores opositores contra Milei, Insfrán agregó que las políticas libertarias “llevan a una Argentina preperonista” y criticó la reforma laboral y la apertura de la economía. “El discurso libertario tiene un gran problema: la realidad”, resumió.
Por su lado el kirchnerista Gustavo Melella , de Tierra del Fuego, también fue crítico de Milei, pero con un tono más mesurado. “El contexto es adverso a los intereses del trabajo, del desarrollo, al crecimiento de nuestra provincia. Y nos basamos en datos de la realidad económica nacional que tienen directamente que ver con las decisiones y las políticas nacionales”.
“El fracaso del programa económico en curso es absoluto. No tengo dudas. Fracasó porque en la búsqueda de sus objetivos macroeconómicos, daña a la sociedad, es letal con los más necesitados, genera desempleo, cierra empresas, trae dificultades en las provincias, destruye la infraestructura y afecta gravemente inversiones en ciencia y tecnología”, planteó Melella
Habló de la intervención del puerto de Ushuaia: “Volverá a ser de los fueguinos. No hay ninguna razón para que esté intervenido, no hubo desvío de fondos ni problemas de seguridad. El funcionamiento del puerto siempre fue impecable”. Anunció una serie de proyectos para ganar eficiencia en el Estado, “no para que desaparezca sino para que realmente empiece a ser más efectivo y dinámico, menos burocrático”.
