El primer ministro británico, Keir Starmer, estimó este sábado que el expríncipe Andrés, hermano de Carlos III, debería declarar ante el Congreso de Estados Unidos acerca de sus conocimientos sobre los delitos del financiero Jeffrey Epstein. Andrés Mountbatten-Windsor perdió sus títulos reales y su residencia en Royal Lodge en octubre, tras la exposición de sus vínculos con Epstein.
En noviembre, dieciséis congresistas demócratas estadounidenses solicitaron formalmente que el expríncipe testificara ante la comisión encargada de investigar el caso Epstein, requerimiento que hasta ahora no recibió respuesta por parte de Andrés.
Durante su visita a China y Japón, Starmer fue consultado sobre si el hermano del rey debía responder a los legisladores estadounidenses y respondió: “Sí”. El primer ministro recalcó: “Siempre he dicho que quien tenga información debe estar dispuesto a compartir esa información en la forma que se le pida”.
En ese sentido, señaló que las víctimas “tienen que ser la prioridad número uno”. Starmer evitó opinar sobre la necesidad de un pedido de disculpas, al afirmar que se trata de “un asunto de Andrés”.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos publicó el viernes nuevos archivos del caso Epstein, entre ellos imágenes comprometedoras de Andrés y correos electrónicos intercambiados con el financiero. Varias fotografías muestran al expríncipe arrodillado sobre una mujer no identificada; ambos aparecen vestidos y no se precisan ni el lugar ni la fecha de las tomas.
En uno de los mensajes, Epstein sugirió en 2010 presentarle a una joven rusa de 26 años, aunque no existe constancia de que la reunión se concretara.
Andrés, de 65 años, niega cualquier conducta inapropiada vinculada a su relación con Epstein. No obstante, Virginia Giuffre, ciudadana estadounidense y australiana que falleció el año pasado, lo acusó de agresión sexual cuando era menor de edad. En 2022, Giuffre y Andrés llegaron a un acuerdo extrajudicial millonario, sin que el hermano del rey reconociera culpabilidad alguna.
Los documentos recientemente divulgados revelan que Andrés invitó a Jeffrey Epstein al Palacio de Buckingham poco después de que el financiero recuperara la libertad en agosto de 2010, tras cumplir arresto domiciliario por un caso de prostitución de menores. No obstante, los archivos no aclaran si la visita finalmente tuvo lugar.
Según la correspondencia publicada, el 27 de septiembre de 2010, Epstein contactó al exmiembro de la familia real británica durante una estadía en Londres y le escribió: “Necesitaremos pasar tiempo a solas”. Andrés respondió proponiendo: “Podríamos cenar en el Palacio de Buckingham y disponer de mucho tiempo en privado”. Dos días después, reiteró la invitación: “Me encantaría que vinieras aquí, al PB [Palacio de Buckingham]. Trae a quien quieras, estaré disponible desde las 16H00 hasta las 20H00 aproximadamente”.
El año pasado, Andrés fue despojado de todos sus títulos reales y obligado a abandonar su residencia oficial en Windsor debido a sus vínculos con Epstein. El escándalo también alcanzó a su exesposa, Sarah Ferguson. Entre los correos publicados figura uno de agosto de 2009, en el que Ferguson le dice a Epstein: “Eres el hermano que siempre soñé tener”.
(Con información de AFP)
