Si en una entrevista de trabajo te preguntan cuántos años tienes, si estás embarazada o planeas hacerlo, tienes la opción de no responder, ya que son cuestionamientos que pueden incurrir en un acto de discriminación, sugieren especialistas.
La discriminación en el mundo laboral es recurrente y el proceso de selección de personal no está exento de prácticas excluyentes por edad, género, estado civil, apariencia y otras características de grupos vulnerables mencionadas en la ley mexicana.
“En México es aún muy común que un entrevistador haga preguntas discriminatorias con el fin de excluir”, de acuerdo con Iñaki de la Barrera, psicólogo organizacional y consultor en Recursos Humanos.
En 2024, el 60% de los casos de actos de discriminación atendidos por el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación en la Ciudad de México (Copred) se manifestaron en el ámbito laboral, principalmente por embarazo, condición de salud, género, orientación sexual e identidad de género. El derecho que más vulnerado fue el derecho al trabajo.
En ese contexto, especialistas recomiendan que la preparación del candidato para una entrevista de trabajo incluye saber cómo y qué responder si el reclutador hace alguna pregunta que pueda caer en un acto de discriminación.
Un primer paso como candidato es tener claro qué es la discriminación y cuándo una pregunta sí cae en un acto de exclusión por alguna característica personal y que no esté relacionada con el puesto.
“Primero, hacer una invitación a las personas candidatas a un empleo a revisar la Ley Federal del Trabajo (LFT) para conocer qué prácticas son discriminatorias y cuáles no”, dice Mauricio Ariza, especialista en derechos humanos e inclusión laboral.
La LFT prohíbe en el artículo 133 que los empleadores nieguen un trabajo por razón de origen étnico o nacional, género, edad, discapacidad, condición social, de salud, religión, opiniones, orientación sexual, estado civil o cualquier criterio que dé lugar a un acto discriminatorio.
La discriminación en el mercado laboral implica negar el acceso a un trabajo o una diferenciación en el trato de las personas por alguna de las razones expuestas en la ley, independientemente de cuáles sean sus habilidades o los requisitos de trabajo que deba desarrollar, señala el libro La discriminación en las empresas, editado por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (Conapred).
Por tanto, como candidato a un empleo, es necesario tener claro que una pregunta directa o indirecta para obtener información sobre algunas de esas características puede ser discriminatoria. No siempre los cuestionamientos son directos, como “¿cuál es tu edad?”, sino que buscan información para deducir, en este ejemplo, la edad, como “en qué año comenzaste tus estudios y cuándo te graduaste”.
Además, es necesario saber que hay casos muy específicos del puesto que ameritan tener información sobre alguna de esas características, pero debe transparentarse. De ahí la importancia de estudiar la posición a la que se aplica y valorar si empata con los intereses y expectativas, añade de la Barrera.
La preparación ante posibles preguntas discriminatorias incluye plantear respuestas y la gestión emocional.
“Lo primero es mantenerse ecuánime. Escuchar activamente al entrevistador, con calma, paciencia y tomar unos segundos antes de contestar, preparar la pregunta en la mente y algunas respuestas”, sugiere.
Si durante la entrevista el candidato detecta una pregunta que busca excluirlo por motivos distintos a sus habilidades y conocimientos, entonces puede revirar con un cuestionamiento como "¿por qué me pregunta esto?".
Si al escuchar la respuesta del entrevistador el candidato detecta un motivo discriminatorio, puede expresar que no contestará y explicar al reclutador que puede ser un factor discriminatorio.
Un ejemplo podría ser que el entrevistador pregunte “¿tienes hijos o planeas tenerlos?”. Como candidato indaga el por qué sería importante para el puesto esa información. Eso da pie a que el reclutador dé detalles y quizá lo que le interesa saber es si se tiene disponibilidad de viajar. En ese caso, como candidato responde, sin dar información sobre sus planes personales.
“Es darnos ese lugar a que nos respeten como candidatos”, agrega de la Barrera.
Si los candidatos tienen dudas sobre si enfrentaron un proceso de selección discriminatorio pueden acudir al menos a tres instancias para recibir asesoría.
El Consejo Nacional Para Prevenir la Discriminación (Conapred), el Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación en la Ciudad de México (Copred) y la Procuraduría Federal de la Defensa del Trabajo (Profedet).
En estas instituciones se otorgan asesorías sobre los derechos laborales de las personas trabajadoras en el país.
“Sin costo, es una forma de asesoría y las autoridades realizan el acompañamiento en estos asuntos sobre discriminación”, recuerda Mauricio Ariza.


