La velocidad y la calidad de la recuperación en la economía local es uno de los principales desafíos que deberá enfrentar el Gobierno este 2026. Mientras el Presupuesto Nacional proyecta un crecimiento del 5%, distintas proyecciones de consultoras privadas mantienen una mirada más moderada y sitúan la mejora por debajo del 3,5%.
En ese sentido, el analista Damián Di Pace sostuvo en una entrevista por Radio El Observador que el escenario económico presenta una marcada dualidad. Por un lado, señaló que los sectores “transables” como el agro, la minería, el petróleo y la economía del conocimiento tiene un desempeño positivo.
Como contracara, advirtió que este dinamismo exportador no se traduce en una mejora del consumo masivo. “Todavía es muy dependiente del crecimiento de la inversión privada o la inversión bruta local”, señaló.
Estos factores, explicó, impactan directamente en tres sectores clave: el comercio, la industria y la construcción. El punto crítico de este diagnóstico radica en el empleo, indicó Di Pace. A su entender, estos segmentos son los que generan el mayor volumen de puestos de trabajo y los que presentan una mayor dependencia de la recuperación de la inversión para volver a crecer.
En este contexto, Di Pace aseguró que la recuperación del consumo depende de una ‘tríada’ económica clave y subrayó que, sin este circuito cerrado, es imposible hablar de una mejora genuina del mercado doméstico.
El primer eslabón de esta cadena es lograr que el ahorro de los argentinos deje de estar estancado y se convierta en inversión productiva.
El segundo paso establece que esa inversión debe tener la capacidad de generar empleo. Para Di Pace, aquí juega un rol fundamental la modernización laboral que impulsa el Gobierno. “Si esta reforma tiene buena expectativa y el sector empresario queda resguardado respecto de juicios laborales y costos, va a ser dinamizador de empleo local”, puntualizó.
Finalmente, el tercer eslabón de la tríada se completa cuando ese empleo se traduce en consumo. Según el especialista, una variable determinante para activar este engranaje es la recuperación del crédito.
El economista concluyó que es necesario que el financiamiento vuelva a estar disponible tanto para las empresas como para los individuos. Esto permitiría que pequeños capitales o ahorros de los argentinos se vuelquen a la apertura de nuevos comercios o emprendimientos, lo que permitiría un efecto positivo en la actividad local.


