El gobierno de la ciudad de Chicago, en Illinois, modificó este martes 6 de enero de 2026 el Impuesto al Transporte Terrestre aplicable a las plataformas de movilidad al establecer nuevas zonas de congestión. Si bien el cobro adicional por viajes aceptados rige desde 2020, la actualización amplió los perímetros alcanzados por este recargo obligatorio, que ahora impactará en más pasajeros.
Según el aviso oficial publicado por el gobierno, Chicago modificó la denominación del área céntrica y amplió su alcance territorial. La medida rige para los viajes aceptados por conductores de aplicaciones de transporte que operan en la ciudad, como Uber o Lyft.
El documento establece dos áreas con límites precisos. Cada una delimita sectores donde se aplican los recargos:
El aviso diferencia los valores adicionales según el tipo de traslado y el momento en que ocurre. Estos se aplican cuando un conductor recoge a una persona o cuando alguien desciende dentro de cualquiera de las zonas.
La ciudad informó que habilitó canales específicos para atender consultas administrativas vinculadas a esta medida. Las personas interesadas pueden comunicarse a través del correo [email protected] o contactar al Centro de Contacto Comercial, al 312-747-4747.
Chicago ocupa el tercer lugar mundial en congestión vehicular, según el Informe Global de Tráfico 2025 de INRIX, una empresa privada de análisis de tránsito y movilidad. El ranking ubica a esta ciudad de Illinois como la que tiene mayor tráfico vehicular en Estados Unidos, por encima de Nueva York y por debajo de Ciudad de México y Estambul en la clasificación global.
De acuerdo con el reporte, quienes manejan en Chicago perdieron 112 horas al año en congestión, con un impacto económico estimado de US$2063 por persona.
El relevamiento se basa en el análisis de trayectos y mide patrones reales de desplazamiento urbano, no limitados al área céntrica, sino a los corredores más transitados de cada región, según detalla la metodología publicada por la empresa.
Un estudio académico publicado en la revista Transportation Research analizó los efectos de este esquema de precios aplicado a los servicios por aplicaciones en Chicago desde su entrada en vigor el 6 de enero de 2020. El trabajo se basó en registros oficiales de viajes de empresas de redes de transporte, obtenidos del Portal de Datos de la Ciudad de Chicago.
Los resultados indicaron que la implementación del esquema se asoció con una reducción del 7,1% en los viajes totales con recogida y una disminución del 7,7% en aquellos con descenso en las zonas de congestión. Además, se identificó una caída significativa en los traslados individuales y un aumento en los compartidos.

