El Día de San José o Día de la Solemnidad de San José se celebra el 19 de marzo de cada año, en honor a quien fue el esposo de la Virgen María y padre de Jesús. La Iglesia Católica recuerda su historia por su obediencia a la voluntad de Dios, por la cual aceptó su rol paternal del Mesías y por sus valores de humildad. Se lo considera como uno de los pilares de la Sagrada Familia, patrono de la Iglesia Universal, de la familia, los padres de familia, los artesanos, los trabajadores y decenas de ciudades de todo el mundo.
El natalicio de José de Nazaret resulta incierto, algunas fuentes afirman que nació hacia el año 30 a.C. en Belén. Era hijo de Jacob, descendiente del rey David, legado que años más tarde obtendría un gran sentido con la llegada del Mesías. Trabajó como carpintero y artesano, profesión que luego inculcaría a Jesús.
Se casó con María luego de que un ángel se le apareciera a en un sueño. En esta escena, la figura angelical le alentó a elegir a la Santa Madre como esposa, para así recibir el fruto de su vientre. Es así como se dio uno de los momentos más importantes de su vida, cuando Dios lo eligió como el padre putativo de Jesús. José crio a Jesús como a su propio hijo, demostrando sus valores de obediencia divina, fe, responsabilidad, amabilidad y humildad.
Algunas fuentes afirman que José falleció el 19 de marzo del año 20 d.C. En 1870, el Papa Pío IX lo denominó San José, Patrono de la Iglesia Católica, mediante el decreto Quemadmodum Deus. A lo largo de los años, obtuvo diversos patronazgos como el de las mujeres embarazadas, de los viajeros, los inmigrantes, los artesanos y los trabajadores. En 1955, el Papa Pío XII declaró el 1 de mayo como el Memorial de San José Obrero.
San José, casto esposo de la Virgen María; intercede para obtenerme el don de la pureza
Tú que a pesar de tus inseguridades personales, supiste aceptar dócilmente el Plan de Dios tan pronto supiste de él, ayúdame a tener esa misma actitud para responder siempre y en todo lugar a lo que el Señor me pida.
Varón prudente, que no te apegas a las seguridades humanas, sino que siempre estuviste abierto a responder a lo inesperado, obtenme el auxilio del divino Espíritu para que viva yo también en prudente desasimiento de las seguridades terrenales.
Modelo de celo, de trabajo constante, de fidelidad silenciosa, de paternal solicitud, obtenme esas bendiciones para que pueda crecer cada día más en ellas y así asemejarme, día a día, al modelo de la plena humanidad: el Señor Jesús.
Amén.
Como ocurre con muchas figuras del catolicismo, San José cuenta con su propia Novena y Treintena, una serie de rezos que se llevan a cabo por cierta cantidad de días consecutivos.

