La Semana Santa es periodo que comienza con el Domingo de Ramos y termina en el Domingo de Resurrección. Y no sólo modifica los hábitos de los creyentes, sino también aspectos básicos como la alimentación.
Durante estas fechas, en muchos hogares se acostumbra a evitar el consumo de ciertos alimentos por motivos religiosos, simbólicos y de tradición. En esta nota te contamos qué no debés comer si te gustaría seguir estas prácticas.
De acuerdo con la tradición católica, en Semana Santa se conmemora la pasión, la muerte y la resurrección de Jesucristo. Este 2026, abarcará del 29 de marzo al 5 de abril.
Su misma tradición indica que durante los 7 viernes de Cuaresma se debe abstener el consumo de carne, principalmente roja. Pero hay otros alimentos que tampoco se comen en dichas fechas, así como el miércoles de ceniza y el Viernes Santo:
La abstinencia de carne es una forma de penitencia y sacrificio, recordando el sufrimiento y la muerte de Jesucristo. Sin embargo, no tienes que romper tus creencias para comer delicioso, pues hay diversas recetas que implican ingredientes frescos y de temporada.
En cambio, muchas personas optan por alimentos como pescado, mariscos, verduras o platos tradicionales sin carne. Y esto da origen a menúes de temporada como:
Mientras que de bebidas, también aparecen preparaciones con frutas y verduras de temporada como Lágrimas de la Virgen, tinto de verano, Agua de Obispo, Zurracapote, Pozol y Resolí.
En conjunto, la gastronomía de esta temporada refleja una mezcla de tradición, cultura y religión, ya que muchas de las recetas de Semana Santa se han transmitido de generación en generación y forman parte importante de las celebraciones familiares.