La inflación en México se elevó a 3.79 por ciento anual en enero, impulsada por el repunte en el índice subyacente, particularmente en los precios de bebidas y tabaco, tras los ajustes fiscales que entraron en vigor en este año.
La inflación subyacente se situó en 4.52 por ciento anual, su mayor cifra en 22 meses, desde marzo de 2024, de acuerdo con los registros del INEGI.
En su interior, las mercancías aumentaron en 4.56 por ciento anual, y este fue su mayor dato desde diciembre de 2023. En alimentos, bebidas y tabaco, el alza fue de 6.13 por ciento. Los servicios se ubicaron en 4.48 por ciento, acelerándose con respecto al mes previo, que fue de 4.35 por ciento anual.
El índice no subyacente moderó su alza a 1.39 por ciento, desde el 1.61 por ciento anual registrado en diciembre, y además fue la menor cifra en tres meses.
Alejandra Marcos, directora de análisis económico y estrategia en Kapital, señaló que, a pesar de que el índice inflacionario se aceleró, por debajo de las expectativas, lo que podría ser una buena noticia, fue por las razones incorrectas.
Señaló que esto tiene que ver con una baja lectura en el índice no subyacente. “El indicador no subyacente es tan volátil que no podemos confiar en que solamente eso va a dictar que al final de cuentas tengamos una inflación general baja”, dijo a El Financiero Bloomberg.
Destacó que, dentro del segmento subyacente, que marca la trayectoria de mediano y largo plazo en la inflación, en su interior, el renglón de servicios, sigue muy presionado a pesar de que hubo cierta moderación a finales del 2025, derivado en buena parte por el aumento acumulado en el salario mínimo.
Pau Messeguer, director de análisis económico de Multiva, indicó que durante enero se presentaron choques específicos que explican el repunte.
‘’Destaca el aumento en la industria del tabaco, con una inflación anual superior a 20 por ciento, así como incrementos importantes en bebidas, ambos vinculados a la entrada en vigor de nuevos impuestos especiales (IEPS)’’, agregó.
De cara a los próximos meses, los especialistas prevén que los incrementos de corto plazo podrían continuar impactando en un aumento en las cifras de inflación.
Para analistas de Banamex, se estima que la inflación anual de mercancías continúe con incrementos adicionales en los próximos meses, derivado del efecto del aumento de los aranceles, lo cual esperan que se revierta gradualmente conforme transcurra el año, ante la posibilidad de un crecimiento económico moderado y la expectativa de que el peso seguirá apreciándose.
Pau Messegue prevé que el efecto del IEPS sea transitorio y no se reproduzca en los próximos meses. Sin embargo, las presiones en servicios podrían persistir ante un entorno, lo que dificultará una desaceleración rápida de este componente. ‘’Derivado de estos factores, estimamos que la inflación cerrará el año por debajo de 4 por ciento’’.
James Salazar, subdirector de análisis de Kapital, dijo que existen factores que podrían generar una desaceleración a los precios al consumidor durante este 2026 y ayudar a que la trayectoria en la inflación subyacente pueda empezar a tender a la baja. ’Está la posibilidad de que eventualmente la debilidad económica del país y la apreciación acumulada del peso, podrían ayudar por el lado de la demanda, frenando el rubro subyacente’’.
A tasa mensual, la inflación aumentó 0.38 por ciento durante enero, por arriba del 0.29 por ciento reportado en el primer mes, pero del 2025.
Los expertos apuntan a que la política de Banco de México (Banxico) no tendrá cambios relevantes en sus reuniones inmediatas, ante el entorno inflacionario.
De acuerdo con Monex, el panorama es preocupante, pues persisten claramente las presiones inflacionarias, por lo que es probable que Banxico opte por no realizar cambios a su política monetaria.
‘’Banxico mantendrá sin cambios su tasa de interés en 7 por ciento en su próxima reunión’’ indicaron.
Pau Messeguer prevé que el siguiente recorte a la tasa de referencia podría darse hasta mayo, dadas las circunstancias actuales. ‘’Las presiones en la subyacente son evidentes y la comunicación reciente del banco central ha sido cuestionada, por lo que estimamos que mayo es el escenario más probable para un ajuste a la tasa de interés’’.


