Con una exhibición defensiva, los Seattle Seahawks arrollaron el domingo por 29-13 a los New England Patriots y se coronaron campeones del Super Bowl de la NFL por primera vez desde 2014.
Seattle, que llegaba como favorito al duelo en Santa Clara, California, impuso su ley con la mejor defensa del campeonato, que arruinó el intento de los Patriots de ganar su primer Super Bowl desde la marcha de Tom Brady en 2020.
Finalista inesperado, New England vivió una noche de pesadilla cuando pugnaba por un séptimo título de la liga de football americano (NFL), con el que hubiera roto su empate con los Pittsburgh Steelers y auparse como la franquicia más ganadora.
El pateador de los Seahawks, Jason Myers, rompió el récord de un Super Bowl con cinco goles de campo mientras Andy Borregales, primer venezolano en una final de NFL, anotó el punto adicional del primer touchdown de los Patriots, cuando caían ya por 19-0.
El premio al Jugador Más Valioso (MVP) del choque no recayó en ninguno de los quarterbacks, Sam Darnold (Seahawks) y Drake Maye (Patriots), por primera vez desde 2022.El running back (corredor) Kenneth Walker III se ganó este reconocimiento, el primero para un jugador de su posición desde 1998, después de martillar toda la noche a New England con 137 yardas terrestres y otras 26 de recepción.
“Es un sueño hecho realidad, porque mucha gente juega toda su carrera y nunca llega tan lejos. Es una bendición”, declaró Walker III, puntal de la resurrección de una franquicia que estuvo fuera de los playoffs los dos últimos años. “Hemos pasado por momentos difíciles esta temporada, pero nos hemos mantenido unidos. Esas adversidades han demostrado quiénes somos como equipo”, recalcó.
El joven Drake Maye llegó a 295 yardas y dos touchdowns de pase para New England, pero también cometió dos costosas intercepciones frente al maestro Brady, el líder de los seis anillos de New England entre 2002 y 2019. A sus 23 años, el talentoso Maye aspiraba a ser el quarterback más joven en ganar el título, pero la gloria se la quedó Sam Darnold, de 28, que se cobró todas las cuentas pendientes de una carrera en la que fue constantemente subestimado. El mariscal de campo, que transitó por cuatro equipos antes de afianzarse en Seattle, registró 202 yardas y un touchdown de pase. “Es increíble. Todo lo que ha pasado en mi carrera... pero hacerlo con este equipo, no lo cambiaría por nada”, aseguró Darnold, al que muchos consideraban un fracaso y ser muy criticado en los comienzos de su carrera. Seattle es su quinto equipo en ocho temporadas.
Para Seattle, una franquicia que podría estar próximamente a la venta, este triunfo fue también una revancha por su cruel derrota ante los Patriots de Brady en el Super Bowl 2015.En aquella ocasión, Seattle se quedó a las puertas de revalidar su única corona de 2014 por culpa de una memorable intercepción de Malcolm Butler en los últimos segundos.
Este domingo, los Patriots trataron de apelar a la mística de su dinastía al encargarle al propio Butler que hiciera sonar la campana ceremonial previa al choque. Pero, inmunes a la provocación, los Seahawks solo tardaron tres minutos en tomar el control del marcador con el primer gol de campo de 33 yardas de Myers. El protagonismo después fue de su implacable unidad defensiva, que empezó a atormentar a Maye con dos capturas tan solo en el primer cuarto.
En defensa Christian González, miembro de la amplia representación latina en esta final, sacó una mano providencial para evitar que el ovoide le llegara a Rashid Shaheed en las últimas 30 yardas de New England. La cobertura del esquinero, de padre colombiano, evitó el touchdown, pero Seattle puso tres puntos más en su casilla con otro gol de campo de 39 yardas de Myers. A 16 segundos del descanso, González volvió a evitar otro touchdown de Jaxon Smith-Njigba y Seattle se conformó con otra patada de Myers para adelantarse 9-0.
La árida primera mitad dejó paso en el Levi’s Stadium a la exuberante y reivindicativa celebración de música latina de Bad Bunny, a la que se unieron su compatriota Ricky Martin y Lady Gaga como invitados especiales. Con el público extasiado, ambos equipos se enzarzaron en otro cuerpo a cuerpo hasta terminar el tercer cuarto sin touchdowns, por segunda vez en un Super Bowl. Maye dejó su única huella con un pase de 35 yardas para un touchdown de Mack Hollins que los acercó 19-7 con 12 minutos por jugar.
Pero emular una hazaña como la de Brady en 2017, cuando los Patriots remontaron un 28-3 ante los Falcons, fue una quimera imposible para su joven sucesor. El linebacker Uchenna Nwosu, con una carrera de touchdown de 45 yardas, terminó de sellar la revancha de Seattle.
