Este año es identificado en la industria como un año de ajustes en el segmento industrial, continuidad en la recuperación corporativa, así como el redimensionamiento del mercado inmobiliario turístico que dejó atrás las cifras históricas.
La escena de tendencias mixtas tiene su base en lo ocurrido en el mercado durante el periodo pandémico de 2019 a 2024, nutrido por el efecto del entorno macroeconómico previsto en los próximos meses.
En el segmento industrial y logístico, prevalece el efecto que aún depara la renegociación del T-MEC que definirá los detalles del nearshoring 2.0 por la relación que mantiene con la demanda de espacios industriales de inquilinos orientados a la manufactura local.
Víctor Lachica, presidente y CEO de Cushman & Wakefield (C&W) para México y Centroamérica lo resume en que “el sector industrial venía con una sinergia después de la pandemia y tuvimos un freno en el segundo semestre de 2025, no un freno total. Una sinergia que se siguió construyendo un poco de más en los mercados del norte y luego paró por la revisión del T-MEC”.
Desde su perspectiva, los parques industriales enfocados en la manufactura retomarán su dinamismo en la segunda mitad de este año, una vez que esté definido el nuevo marco arancelario.
En otras regiones del país como Ciudad de México (CDMX) y la zona metropolitana siguen siendo el reflejo fiel del efecto generado en el segmento logístico.
El reporte al 3Q de 2025 de C&W registraba una tasa de disponibilidad promedio de 1.8%, 1.10 millones de m2 de actividad en arrendamiento, un alto nivel de actividad en los últimos 5 años, y precios de salida en propiedades clase A de $10.95 dólares por m2.
“El marcado desequilibrio entre la oferta y demanda ha traído como consecuencia un crecimiento en los precios de salida”, indica el reporte.
A su vez, la plataforma Spot2 estima un nivel promedio nacional de $7.88 dólares por m2 de renta que aunado al efecto de la inflación llegará a $8.51 dólares al finalizar el año.
Lo anterior se basa en la previsión que genera el monitoreo de 12 mil propiedades de todas las clases (A+, A y B) ubicadas en ZMVM, así como las zonas metropolitanas de Monterrey, Guadalajara y Querétaro.
El mercado corporativo en Ciudad de México (CDMX), Guadalajara y Monterrey son vistos con distintos matices, como mercados que continuarán su proceso de recuperación, impactados por el efecto del trabajo híbrido, los requerimientos de nuevos inquilinos y el entorno macroeconómico que genera decisiones de absorción de espacio.
“En oficinas lo que cambió es que las personas y las empresas quisieron reducir riesgos, a través de plazos de contratos más cortos y menos inversión a la adecuación de los interiores dejando el tema a desarrolladores”, dice Jorge Sequeira, Co-Fundador & COO, Spot2/CREX.
En su visión 2026 será un año en que continúe la recuperación consistente con lo que ha sucedido en los últimos trimestres, en especial por el efecto que genera la reducida tasa de nuevas construcciones.
CDMX permite visualizar con mayor definición el impacto de estos factores reflejado en precios de renta de $23.38 dólares por m2, una tasa de disponibilidad de 17.6% y una absorción neta de 71 mil 574 m2, según reportó CBRE México a finales de 2025.
Son indicadores con niveles mayores en submercados como Lomas-Palmas, Polanco y Reforma donde se estima se concentró la mayor absorción neta de finales de 2025 y se concentra 60% de los 7 edificios que se sumarán al mercado en los próximos meses.
A su vez, Carlos Pérez-Gavilán, Co-Managing Director en Gensler México considera que “la recuperación del mercado vendrá de la reconversión hacia espacios más flexibles, eficientes y centrados en la experiencia humana. Hoy la oficina se convierte en un activo estratégico para atraer talento, fortalecer la cultura y generar valor real para las organizaciones”.
El escenario es alentador también para otros indicadores como el de Spot2 que promedia para todo tipo de propiedades y condiciones de entrega una proyección total en el año de $22.51 dólares por m2 de renta.
Desde distintas perspectivas se trata de una inercia en general positiva para un mercado que llega a un portafolio de 7.4 millones de m2 clase A es el más grande de América Latina y que tras los resultados alcanzados pudiera dar inicio a un nuevo ciclo de expansión.
Si bien con un menor dinamismo, destinos de playa y ciudad en México mantendrán la llegada y desarrollo de inversiones inmobiliarias ante el impacto nutrido del bienestar y turismo de lujo, aunado al efecto del Mundial.
Este movimiento marcado por el crecimiento de proyectos inmobiliarios de branded residences y centros wellness, dejó en 2025 más de 189 unidades del segmento premium, de acuerdo con un reciente estudio de la firma 4S Real Estate.
Onirius Hospitality Advisors, firma especializada en inversión hotelera y residencial, valida esta inercia con base en lo observado en el mercado global de branded residences que creció 230% en la última década, tendencia que dejó en México un aumento de 50% en nuevos proyectos desde el año 2023 a la fecha.
Otro factor de este impulso es el turismo de bienestar, que a nivel internacional alcanzó en 2024 un mercado de 12 mil 100 millones de dólares y se estima crezca a 20 mil millones en 2033, según el Global Wellness Institute.
Son tendencias alientan el crecimiento de hoteles y la llegada de marcas globales que aderezan las propuestas con componente residencial. Es el caso de Pininfarina, Banyan Tree, Náutica, Thompson, Waldorf Astoria, The Ritz Carlton y la cadena Truly Yours recién lanzada por la división de residencias de Hyatt, entre otras.
“Si bien los inmuebles turísticos vienen de un año lento por su desempeño en playas que les deja un comportamiento flat, en las ciudades se ha desatado una euforia por el despunte de las residencias con buenos niveles de precios”, Michel Montant, director ejecutivo de hoteles y hospitalidad México.
No obstante lo destacado de estos mercados donde destacan CDMX, Oaxaca y San Miguel de Allende, el directivo considera que Cancún-Riviera Maya, Riviera Nayarit y Los Cabos, seguirán ocupando un lugar relevante en el crecimiento inmobiliario turístico.
Es una perspectiva que une el desempeño hotelero con tarifas que han rebasado valores de $1,000 dólares por noche en Los Cabos o $500 dólares en Ciudad de México, reflejado en el potencial que inversionistas y marcas globales buscan aprovechar con proyectos integrados.
