El secuestro de 10 mineros de la empresa canadiense Vizsla Silver, en el municipio de Concordia en Sinaloa, permanece envuelto en la incertidumbre y confusión.
El 28 de diciembre, cinco días después de la desaparición de los mineros, las autoridades informaron los hechos. Detallaron que los trabajadores fueron sacados a la fuerza de un campamento de construcción y producción cercano a una zona de explotación de plata.
Las fiscalías de Sinaloa, Sonora y Chihuahua, los Estados de donde son originarios los desaparecidos, cuentan con carpetas de investigación por la desaparición de: el geólogo José Castañeda, el coordinador operativo de seguridad, Antonio Jiménez; los guardias Javier Vargas y Javier Valdez; el gerente de relaciones comunitarias, Antonio Esparza; el supervisor medioambiental de Medio Ambiente, Antonio de la O; Saúl Ochoa Pérez; y el ingeniero Miguel Tapia.
El secretario de Seguridad, Omar García Harfuch confirmó que la línea de investigación principal apunta al Cártel de Sinaloa.
Las investigaciones presentadas señalan a los hermanos Martínez Larios, operadores de Los Chapitos, como presuntos responsables.
Gabriel y Óscar Martínez están relacionados con los volantes lanzados desde avionetas la Navidad de 2024.
Hasta finales del año pasado, los hermanos estaban bajo las órdenes de Óscar Noe Medina González, ‘El Panu’, quien fue asesinado en un restaurante de la Ciudad de México.
El norte de México es una zona asediada por interacciones notables entre delincuencia organizada, grupos armados y vínculos con el Gobierno.
Sinaloa vive una crisis de violencia desde finales de 2024 por unapugna interna entre facciones del Cártel de Sinaloa, al que Estados Unidos declaró como un grupo terrorista el pasado año.

