Este domingo 18 de enero, el calendario astronómico registra el inicio de un nuevo ciclo lunar, fenómeno conocido como Luna nueva. En esta fecha especial se darán dos acontecimientos: la primera Luna nueva del año en Capricornio y la entrada de Venus en el signo de Acuario.
El fenómeno de la Luna nueva se dará durante la jornada dominical y, según expertos, se perfeccionará -su punto máximo de plenitud y alineación— a las 16.52 h (hora argentina).
Durante esta fase, el posicionamiento del satélite, en conjunción entre la Tierra y el Sol, impide que su cara iluminada sea visible desde nuestro planeta, marcando el punto de partida de un nuevo recorrido orbital de aproximadamente 28 días.
Este evento trasciende el ámbito científico para consolidarse como un hito simbólico de renovación y planificación, actuando como un señuelo para fijar objetivos tanto personales como colectivos.
A diferencia de la Luna llena, fase asociada históricamente con la culminación y la exposición de procesos, la Luna nueva se caracteriza por propiciar la introspección y la gestación de proyectos.
En esta ocasión, la Luna nueva se desarrolla bajo la influencia del signo zodiacal Capricornio, lo que imprime al periodo, según distintos estudios, una impronta de pragmatismo, disciplina y persistencia. De este modo, la fase lunar se presenta como una oportunidad para reestructurar hábitos y proyectar decisiones.
De acuerdo a lo que expresa el título, se deberá tener a mano una hoja y un lápiz. Al ser un espacio de introspección, no debe existir ningún ruido que altere la concentración; es por eso que se recomienda buscar un espacio silencioso donde ubicarás una vela blanca.
Tras encender la vela, se deberán escribir tres intenciones o metas alcanzables para este 2026. Lo que sigue es doblar el papel y buscar un lugar especial para guardarlo. Para completar este ritual, habrá que visualizar cada uno de los deseos como si ya estuvieran ocurriendo.
Se precisa un recipiente lleno de agua tibia, al cual se le agregarán hierbas aromáticas como lavanda, romero y, de ser posible, pétalos de rosa para atraer la calma. La intención es tocar con tus manos el líquido “bendito” y respirar profundo para quitar las energías viejas.
Al igual que en el ritual de las “intenciones escritas”, se deberá usar una hoja y un lápiz para escribir uno de los deseos. En esta ocasión, la hoja deberá ser enterrada, junto a una semilla, en una maceta o en el medio del jardín. Al crecer la planta, la misma deberá ser cuidada para que el deseo pueda cumplirse y mantenerse en el tiempo.
