Tokio y Washington acordaron este viernes impulsar la producción conjunta de equipos de defensa, incluidos misiles, y ampliar su presencia militar en aguas al suroeste de Japón continental, en respuesta al aumento de la presión del régimen chino en la región
El acuerdo se alcanzó tras una reunión en Washington entre el ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, y el jefe del Pentágono, Pete Hegseth. Ambos funcionarios se comprometieron también a fortalecer la cooperación en las cadenas de suministro, especialmente en lo relacionado con minerales críticos.
“Es un placer recibir hoy al Ministro de Defensa Koizumi en el Pentágono. Juntos, como aliados fieles y de larga data, garantizaremos la paz mediante la fuerza”, escribió el secretario de Guerra estadounidense en su cuenta de la red social X.
Japón atraviesa una tensa disputa diplomática con China, desencadenada por la sugerencia de la primer ministra Sanae Takaichi de que el país podría intervenir militarmente en caso de un ataque chino a Taiwán.
En respuesta, Beijing bloqueó las exportaciones a Japón de productos de “doble uso” con potencial aplicación militar, lo que generó preocupación en Tokio por la posible interrupción del suministro de tierras raras.
“El ambiente de seguridad se está agravando rápidamente” en Asia, señala el comunicado del Ministerio de Defensa de Japón, que destaca que “la alianza entre Japón y Estados Unidos sigue siendo absolutamente inquebrantable” en tiempos de incertidumbre en la región.
Ambos funcionarios acordaron avanzar en la producción conjunta de misiles aire-aire e interceptores tierra-aire, así como ampliar la cooperación en ejercicios militares más sofisticados y prácticos, especialmente en la región suroeste del archipiélago japonés, según informaron las partes en un comunicado conjunto.
El refuerzo de la defensa en la región denominada “Suroeste”, que incluye áreas como la isla subtropical de Okinawa, figura entre las prioridades estratégicas de Japón. Okinawa alberga la gran mayoría de las bases militares estadounidenses en el país y funciona como un puesto avanzado clave para el monitoreo del régimen chino, el estrecho de Taiwán y la península de Corea. Ambas naciones subrayaron la importancia estratégica de Okinawa para la seguridad regional.
Tokio incrementó de forma constante su presupuesto militar, alcanzando en diciembre un récord de nueve billones de yenes en gastos de defensa para el próximo año fiscal, según lo aprobado por el gobierno de Sanae Takaichi.
Al inicio de su encuentro con el ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, el jefe del Pentágono, Pete Hegseth, elogió este esfuerzo, calificándolo de “realismo duro; enfoque práctico y de sentido común que une nuestros dos intereses nacionales vitales”, de acuerdo con el Departamento de Guerra de Estados Unidos, nombre que recientemente reemplazó al tradicional Departamento de Defensa.
La reunión fue precedida por una sesión de entrenamiento conjunto en un gimnasio militar en la que ambos participaron. “El entrenamiento al estilo militar estadounidense fue muy duro”, escribió Koizumi en X. “Pero hice lo que pude para salir adelante, diciéndome: ‘Todo esto es para fortalecer la alianza entre Japón y Estados Unidos’”.
Por su parte, en Tokio, la primera ministra de Italia, Giorgia Meloni, y su homóloga japonesa, Sanae Takaichi, elevaron la relación estratégica entre ambos países durante una cumbre.
El gobierno nipón continúa en la búsqueda de una mayor relación con sus aliados en otros continentes frente a la presión China. Por este motivo, el encuentro puso especial énfasis en la cooperación en seguridad económica y en el fortalecimiento de las cadenas de suministro de minerales críticos.
“Me gustaría aprovechar la oportunidad de la visita de la primera ministra Meloni a Japón para fortalecer aún más la relación especial entre nuestros dos países”, expresó Takaichi, recordando que este año se cumple el 160º aniversario del establecimiento de relaciones diplomáticas bilaterales.
(Con información de AFP y EFE)

