El banco central de Taiwán tiene un mes para elaborar un informe sobre las stablecoins y las reservas de activos digitales — un plazo fijado no por su propia dirección, sino por un legislador del parlamento del país.
Esa instrucción provino del Dr. Ko Ju-Chun, miembro del Yuan Legislativo, quien presentó formalmente una propuesta instando a Taiwán a destinar una parte de sus reservas nacionales a Bitcoin.
El informe que presentó contó con el respaldo del Bitcoin Policy Institute y fue entregado directamente al Primer Ministro Cho Jung-tai y al Gobernador del banco central Yang Chin-long durante una sesión oficial.
No fue un comunicado de prensa ni un discurso público. Fue entregado dentro de una cámara de gobierno, a las personas que tienen la autoridad para actuar al respecto.
La preocupación central detrás de la propuesta es la composición de la cartera de reservas de Taiwán. El país posee aproximadamente 600.000 millones de dólares en reservas de divisas extranjeras. Más del 80% está vinculado a activos en dólares estadounidenses.
El investigador de BPI Jacob Langenkamp describió la situación de Taiwán como una convergencia de riesgo geopolítico y concentración de reservas — y argumentó que Bitcoin podría mantenerse accesible incluso en situaciones extremas donde los activos financieros convencionales podrían ser bloqueados o restringidos.
Ese argumento posiciona a Bitcoin como algo más allá de una tenencia especulativa. Sam Lyman de BPI señaló el movimiento del Dr. Ko como evidencia de que los legisladores de Taiwán están evaluando el activo con genuina seriedad, tratándolo menos como un producto financiero y más como un instrumento estratégico.
A diferencia del oro, que debe ser transportado físicamente, o los activos fiduciarios, que dependen de los sistemas gubernamentales y la confianza bilateral, Bitcoin opera completamente fuera de esas estructuras.
La propuesta no pide a Taiwán que lo apueste todo. Pide al gobierno que considere destinar una porción de sus reservas a Bitcoin como cobertura — específicamente como una forma de reducir la dependencia de los activos denominados en dólares en medio de un entorno geopolítico cambiante.
El Banco Central Se Mantiene CautelosoSi esa recomendación logrará algún avance sigue siendo incierto. El banco central de Taiwán rechazó a Bitcoin como activo de reserva en 2025, citando preocupaciones sobre la volatilidad de precios, la liquidez y los desafíos prácticos de la custodia. Su posición no ha cambiado oficialmente.
Lo que sí ha cambiado es la actividad subyacente. El banco ha estado ejecutando un programa sandbox utilizando Bitcoin confiscado para probar cómo podrían comportarse los activos digitales dentro de un marco controlado. Eso no es lo mismo que un respaldo, pero tampoco es un rechazo.
El poder ejecutivo y el banco central evaluarán formalmente la propuesta, y es probable que su decisión atraiga la atención de naciones que están considerando estrategias comparables.
Imagen destacada de MetaAI, gráfico de TradingView


